SANTO DOMINGO.- El Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional envió hoy a juicio de fondo a los hermanos Antonio y Maribel Espaillat y mantuvo la calificación jurídica de homicidio involuntario, para que respondan por el caso del colapso del techo de la discoteca Jet Set, hecho en el que murieron 236 personas y resultaron heridas 80.
El juez Raymundo Mejía ordenó, además, la retención de bienes por 500 millones de pesos a ambos imputados y el mantenimiento de las medidas de coerción que pesan contra ellos, consistentes en el pago de una garantía económica de 50 millones de pesos, presentación periódica e impedimento de salida del país.
La decisión sobre la calificación jurídica era el único tema de importancia en el fallo, puesto que era del todo conocido que los hermanos Espaillat iban a ser enviados a juicio de fondo, dado que hasta ellos estaban de acuerdo con dicho envío.
Los hermanos Espaillat habían planteado al tribunal, a través de sus abogados, que no se oponen a que los envíen a juicio de fondo, siempre que el tribunal lo considere conforme a derecho.
Ante dicha posición, lo único que restaba era que el tribunal determinara la calificación jurídica que deberá tener el expediente.
El tribunal se había reservado el fallo tras escuchar la defensa material de los imputados Antonio Espaillat López y Maribel Espaillat López, las réplicas del Ministerio Público y las solicitudes de los abogados de las víctimas, quienes exigen de manera unánime la apertura de un juicio de fondo.
Debido a las severas limitaciones del espacio físico en la sala de audiencias, y considerando la gran cantidad de víctimas, familiares, abogados y demás partes procesales, la prensa no tuvo acceso presencial al salón.
No obstante, el tribunal habilitará un enlace para dar cobertura completa mediante transmisión en vivo a través de la plataforma YouTube.
El trágico desplome del techo ocurrió en la madrugada del martes 8 de abril de 2025, aproximadamente a las 12:44. El colapso de la estructura se produjo de manera repentina mientras el establecimiento se encontraba a su máxima capacidad, durante la tradicional noche de lunes de música en vivo en la que se presentaba el merenguero Rubby Pérez, quien también falleció.
Esta catástrofe dejó un saldo de 236 personas fallecidas y más de 180 heridas, convirtiéndose en uno de los desastres estructurales más graves en la historia reciente de la República Dominicana.
La tragedia
La del 8 de abril de 2025 fue una madrugada donde la alegría se transformó en espanto en cuestión de fracciones de segundo. La noche del lunes 7, la emblemática discoteca —el templo del merengue en Santo Domingo— lucía un lleno absoluto. El ambiente desbordaba la euforia clásica de sus tradicionales inicios de semana; el público bailaba y coreaba a todo pulmón los éxitos de Rubby Pérez, en una noche que prometía ser memorable.
Nadie imaginaba que, sobre sus cabezas, las estructuras cedían en silencio. Ya en la madrugada del martes 8 de abril, a las 12:44, el destino golpeó con una violencia inconmensurable.